Preparar las pruebas físicas del Ejército ya no consiste en repetir abdominales hasta el agotamiento. Desde enero de 2026, el sistema de evaluación cambió por completo y el plan de entrenamiento militar debe adaptarse a un nuevo modelo más exigente en técnica que en volumen. Existen rutinas oficiales del Ministerio de Defensa, baremos públicos y planes de cuatro semanas que funcionan si se siguen con disciplina.
Este artículo recoge lo necesario para preparar el examen físico militar en España: las cuatro pruebas vigentes para Tropa y Marinería, las cinco pruebas para Oficiales y Suboficiales, los baremos por sexo, el plan oficial de cuatro semanas y los consejos prácticos para llegar al día clave en plena forma.
Qué es un plan de entrenamiento militar y para qué sirve
Un plan de entrenamiento militar es una estructura de sesiones diseñada para mejorar la fuerza, la resistencia y la disciplina mental, con el objetivo de preparar al cuerpo para soportar condiciones exigentes. No hace falta formar parte del Ejército para beneficiarse de él: cualquier persona puede aplicar esta metodología para mejorar su forma física general.
En el contexto del acceso a las Fuerzas Armadas, las pruebas físicas son un componente fundamental del proceso de selección. Permiten medir capacidades concretas como la fuerza, la resistencia cardiovascular, la velocidad, la coordinación y la agilidad. Son los parámetros que aseguran que un aspirante puede afrontar el entrenamiento intensivo y las situaciones de alto estrés del servicio militar.
Más allá del acceso, estas evaluaciones contribuyen a prevenir lesiones, mantener un rendimiento óptimo y garantizar la operatividad de las Fuerzas Armadas. Los baremos no son arbitrarios: cada prueba mide una capacidad específica que se traduce en una función real dentro del servicio.
La gran reforma de 2026: de doce pruebas a cinco ejercicios fundamentales
El Ministerio de Defensa aprobó una nueva Orden Ministerial publicada en el Boletín Oficial del Estado que transforma por completo las pruebas físicas de acceso y evaluación continua. La reforma reduce el catálogo de doce ejercicios a solo cinco fundamentales y se aplica de forma unificada al Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio.
Para Tropa y Marinería, el nuevo modelo unificado de 2026 establece 5 pruebas físicas fundamentales, reguladas por la Resolución 452/38557/2025, de 29 de diciembre, de la Subsecretaría, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 8 de enero de 2026. Esta es la referencia normativa que debe consultarse antes de cualquier convocatoria.
Los cambios concretos respecto al sistema anterior son contundentes. Desaparece el Course Navette, desaparece el salto vertical, se suprimen los abdominales por repeticiones, se introduce la plancha isométrica, se incorpora un circuito de agilidad y la resistencia se evalúa con 2.000 metros lisos en lugar del antiguo Test de Léger.
La lógica de la reforma es clara: el Ministerio de Defensa busca homogeneizar criterios en todas las escalas y unidades, facilitar el acceso a nuevos aspirantes y mantener un sistema único que acompañe al militar desde su ingreso hasta las evaluaciones periódicas a lo largo de su carrera. Un mismo modelo de pruebas se aplica tanto en las academias como en el servicio activo.

Las cuatro pruebas físicas vigentes de Tropa y Marinería 2026
Las pruebas oficiales de Tropa y Marinería en 2026 incluyen flexo-extensiones de brazos, plancha isométrica, circuito de agilidad-velocidad y carrera continua de 2.000 metros. Cada una evalúa una capacidad distinta y todas son eliminatorias.
Flexo-extensiones de brazos: técnica y criterios de validez
La primera prueba mide la fuerza-resistencia del tren superior. El aspirante dispone de un tiempo máximo de 2 minutos para realizar el mayor número posible de repeticiones.
La posición de partida es decúbito prono, con las palmas de las manos apoyadas en el suelo a la altura de los hombros y los brazos extendidos. El cuerpo debe formar una línea recta entre tronco, cadera y piernas. Una repetición se considera válida cuando la barbilla toca una almohadilla de 10 cm de grosor y los brazos vuelven a extenderse completamente, manteniendo siempre los hombros, la espalda y las piernas alineados.
Las marcas mínimas son de 9 repeticiones para hombres y 5 repeticiones para mujeres. Por debajo de esas cifras, el aspirante queda eliminado.
Plancha isométrica: resistencia del core
La plancha isométrica sustituye a los antiguos abdominales por repeticiones y mide la resistencia isométrica del core, además de la capacidad para mantener una alineación corporal estable.
El aspirante debe mantener la posición de plancha sobre antebrazos y puntas de pie, con los codos bajo los hombros. El cuerpo tiene que permanecer recto y alineado de cabeza a talones durante el mayor tiempo posible. Cualquier desviación de la alineación supone la finalización inmediata de la prueba.
La marca mínima es de 40 segundos, igual para hombres y mujeres. Es una prueba que castiga sin piedad los fallos técnicos: una cadera caída o un descenso de los hombros bastan para anular el intento.
Circuito de agilidad-velocidad: coordinación y rapidez
El circuito de agilidad-velocidad evalúa la rapidez, la agilidad y la capacidad de cambio de dirección. El recorrido incluye conos en eslalon y la recogida de un objeto (una pelota de tenis) antes de regresar al punto de partida.
La posición de inicio es muy específica: el aspirante comienza sentado de espaldas a la dirección de salida, con las manos apoyadas sobre las rodillas. Tras la señal, debe completar el circuito sin derribar ningún cono, sin que se le caiga el objeto y sin equivocarse en el recorrido. Cualquiera de esos errores anula el intento y obliga a repetir. Se permite una salida falsa por intento.
Los tiempos máximos son 15,4 segundos para hombres y 17,1 segundos para mujeres, medidos a décimas de segundo.
Carrera continua de 2.000 metros: resistencia aeróbica
La carrera de 2.000 metros sustituye al Course Navette del modelo anterior y mide la capacidad cardiorrespiratoria y la resistencia aeróbica máxima. Se realiza en un circuito llano y delimitado, se cronometra el tiempo final y no se admiten rectificaciones ni repeticiones una vez iniciada.
Las marcas mínimas son de 11:54 para hombres y 12:58 para mujeres. Esta es la prueba que más castiga la falta de fondo: un buen tiempo no se improvisa sin haber acumulado kilómetros previos.
Pruebas físicas para Oficiales y Suboficiales: el modelo de acceso más exigente
Para acceder como Oficial o Suboficial, el nuevo modelo unificado de 2026 incluye cinco ejercicios en lugar de cuatro. A las pruebas comunes con Tropa y Marinería (flexo-extensiones, plancha isométrica, carrera de 2.000 metros y circuito de agilidad-velocidad) se añade una prueba específica de natación.
La prueba de natación es exclusiva de Oficiales y Suboficiales y consiste en nadar 50 metros en una piscina de 25 metros (ida y vuelta) o de 50 metros (un largo). El estilo es libre y se puede cambiar durante el recorrido. Es motivo de eliminación tocar las paredes o las corcheras con las manos, apoyarse en ellas o tocar el suelo con los pies. Se permite un único intento. La prueba mide la soltura y el desplazamiento autónomo en el medio acuático.
Todas las pruebas son obligatorias y eliminatorias, independientemente de la vía de acceso elegida (acceso directo o promoción interna), tal y como establecen el Boletín Oficial del Estado para el acceso directo y el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa para la promoción interna.
Una particularidad importante: si un aspirante supera las pruebas físicas y el reconocimiento médico en una convocatoria, queda exento de realizarlas nuevamente en posteriores procesos de selección, siempre que las marcas y exigencias sean de igual o superior dificultad. Es una ventaja real para quienes se presentan a varios procesos seguidos.
En cuanto a número de intentos en el modelo anterior de Oficiales (referencia útil para entender la lógica del sistema), se permitían dos intentos en salto vertical, flexiones de brazos, carrera de 50 metros y circuito de agilidad. La carrera de 1.000 metros y la natación de 50 metros solo permitían un intento. Los tiempos máximos en la carrera de 1.000 metros eran de 3'55" para hombres sin titulación, 3'40" con titulación, 4'25" para mujeres sin titulación y 4'10" con titulación.
Sistema de baremos y niveles: cómo se puntúan las pruebas físicas
El sistema de evaluación se estructura en cuatro niveles de exigencia: A (el más bajo), B, C y D (el más alto). El nivel exigido depende del destino militar al que aspire el opositor. El Ejército de Tierra requiere un mínimo de Nivel D, mientras que el Ejército del Aire pide un Nivel C mínimo.
Las pruebas se califican como apto o no apto, sin sistema numérico. La ejecución es idéntica para ambos sexos, pero las marcas mínimas se ajustan según el sexo y la edad del aspirante. La Resolución del Ministerio de Defensa garantiza así una valoración equitativa adaptada a las distintas etapas de la carrera militar.
Un detalle relevante: los resultados de estas pruebas no solo deciden el acceso. También se incorporan a los procesos de evaluación del personal en activo y se tienen en cuenta para la promoción, el acceso a cursos y la asignación de determinados destinos. La preparación física, por tanto, no termina el día del examen.
A continuación se incluye la tabla de baremos del modelo anterior, útil como referencia histórica y como guía orientativa de los niveles A, B, C y D. Aunque las pruebas concretas han cambiado en 2026, la lógica de los niveles se mantiene.
| Prueba | Nivel A (H/M) | Nivel B (H/M) | Nivel C (H/M) | Nivel D (H/M) |
|---|---|---|---|---|
| Salto de longitud sin carrera | 145 cm / 121 cm | 163 cm / 136 cm | 187 cm / 156 cm | 205 cm / 171 cm |
| Abdominales | 15 / 10 | 21 / 14 | 27 / 18 | 33 / 22 |
| Flexo-extensiones de brazos | 5 / 3 | 8 / 5 | 10 / 6 | 13 / 8 |
| Carrera de ida y vuelta | 5 / 3,5 períodos | 5,5 / 4 períodos | 6,5 / 5 períodos | 7,5 / 6 períodos |
Para el modelo vigente de 2026, los baremos mínimos quedan resumidos así:
| Prueba | Hombres (mínimo) | Mujeres (mínimo) |
|---|---|---|
| Flexo-extensiones de brazos | 9 repeticiones | 5 repeticiones |
| Plancha isométrica | 40 segundos | 40 segundos |
| Circuito de agilidad-velocidad | 15,4 s | 17,1 s |
| Carrera de 2.000 m | 11:54 | 12:58 |

Cómo estructurar tu plan de entrenamiento militar de 4 semanas
El plan de entrenamiento oficial publicado por el Ministerio de Defensa en su portal oficial de reclutamiento, tiene una duración de 4 semanas y se organiza en 3 niveles progresivos: básico, intermedio y avanzado. El plan recomienda al menos 5 sesiones semanales con 2 días de descanso, alternando trabajo de fuerza, resistencia, velocidad y técnica. El Plan de Entrenamiento Nivel B publicado en el portal oficial se compone de 15 sesiones completas, divididas en cuatro bloques: calentamiento y flexibilidad (15 minutos), formación corporal (15 minutos), coordinación funcional (13 minutos) y vuelta a la calma (5 minutos).
Existe además un plan estructurado de cuatro semanas, también basado en metodología militar, que combina fuerza, resistencia y trabajo de core sin necesidad de gimnasio. El detalle a continuación.
Semana 1: Adaptación y activación general
El objetivo es activar todo el cuerpo y acostumbrarse al ritmo militar. Se trabaja la fuerza con tres rondas de 15 flexiones, 20 sentadillas, 10 burpees, 20 abdominales (o plancha de 30 segundos) y 15 fondos en silla.
La carrera incluye un trote de 2 km a ritmo cómodo y cuatro sprints de 50 metros con descansos de 30 segundos. El core se entrena martes y jueves con planchas frontales (3×30 s), planchas laterales (2×20 s por lado), bird-dog (3×12) y estiramientos dinámicos.
El sábado se realiza un circuito militar base de cuatro rondas sin pausas largas: 10 flexiones, 10 burpees, 10 sentadillas y trote de 400 metros.
Semana 2: Consolidación y mejora técnica
El objetivo es mejorar la técnica y aumentar repeticiones. Se pasa a cuatro rondas de fuerza con 20 flexiones, 25 sentadillas, 12 burpees, 10 dominadas (o remos con toalla), 25 abdominales y 20 fondos en silla.
La carrera sube a 3 km a ritmo medio más cinco sprints de 100 metros con 45 segundos de descanso. El trabajo de core también se intensifica: planchas frontales (4×40 s), laterales (3×25 s), escaladores (3×20) y superman (3×12).
El sábado se introduce la marcha militar simulada: caminar o trotar 5 km con una mochila ligera de 5-7 kg, añadiendo 10 flexiones y 10 sentadillas cada kilómetro.
Semana 3: Intensificación y fuerza explosiva
El objetivo es trabajar fuerza explosiva y resistencia. La rutina sube a cuatro o cinco rondas de 25 flexiones (las cinco últimas explosivas), 30 sentadillas con salto, 15 burpees, 10 dominadas (o remos con mochila), 30 abdominales y 20 lunges (10 por pierna).
La carrera se compone de 4 km continuos, seis sprints de 100 metros con 30 segundos de descanso y un final de 400 metros a máxima velocidad. El core incorpora movimientos más complejos: planchas con toques de hombro, ab-wheel o rodillas al pecho (3×15) y russian twist (3×20).
El circuito del sábado son tres vueltas de 400 metros de carrera, 15 burpees, 20 sentadillas, 15 fondos, 10 dominadas y 200 metros de sprint.
Semana 4: Simulación de combate y máxima intensidad
La última semana lleva la intensidad al máximo y simula la exigencia real del entrenamiento militar. El circuito de fuerza se hace sin pausas largas: 25 flexiones, 20 dominadas o remos, 30 sentadillas con salto, 20 lunges con peso, 20 burpees y 1 minuto de plancha.
La carrera se distribuye así: 5 km a ritmo medio el día 1, 3 km fuerte más cinco sprints de 100 metros el día 3, y 8 km con mochila de 5-7 kg el día 6. El core cierra la semana con cuatro planchas frontales de 1 minuto, tres planchas laterales de 40 segundos por lado, escaladores (3×30) y hollow hold (3×20 s).
Cómo entrenar cada prueba física: técnica y estrategia específica
Más allá del plan general, cada prueba requiere un trabajo específico. La diferencia entre aprobar y quedarse fuera suele estar en los detalles técnicos.
Para mejorar las flexo-extensiones, conviene combinar fuerza máxima y fuerza-resistencia. Una primera fase con ejercicios de empuje pesado (press de banca, press militar, series de 8-12 repeticiones con pesos ajustados y un minuto de descanso) construye la base de fuerza. La segunda fase transfiere esa fuerza al gesto de la prueba: tres o cuatro series de 15-20 repeticiones con descansos de 30 segundos. Quienes no tienen acceso a peso externo pueden trabajar calistenia: extensiones a una mano asistidas, archer, cerradas, declinadas, en pica, maltesas y dips. Conviene reforzar también hombros, tríceps y core para mantener la postura correcta durante toda la serie.
Para la plancha isométrica, lo prioritario es la técnica. Entrenar planchas frontales y laterales de forma progresiva, reforzar glúteos y zona lumbar para evitar fallos posturales y trabajar siempre con la alineación perfecta. Una mala postura no solo reduce el tiempo: finaliza la prueba en seco.
Para el circuito de agilidad-velocidad, la clave está en los cambios de dirección y las aceleraciones cortas. Conviene practicar ejercicios de coordinación, agilidad y familiarizarse con recorridos tipo eslalon. Conocer el circuito y haberlo ensayado evita los errores que más eliminan: derribar conos, perder la pelota o equivocarse en el orden.
Para la carrera de 2.000 metros, hay que combinar rodajes largos con entrenamientos de ritmo. Trabajar la constancia, el control del esfuerzo y, sobre todo, practicar la distancia exacta. Saber cómo se siente el cuerpo a 1.500 metros cuando aún quedan 500 marca la diferencia. El entrenamiento óptimo combina capacidad y potencia aeróbica con potencia láctica, con una ratio trabajo-descanso de 3:1 o 4:1 al inicio y de 3:1 a 2:1 cuando se acerca la prueba.

Planificación semanal y consejos para el día de las pruebas físicas
Si el plan oficial recomienda cinco sesiones semanales, una alternativa razonable para perfiles más generales o principiantes es entrenar 3-4 días por semana alternando fuerza y resistencia. Lo importante es la constancia y respetar los días de descanso.
Conviene hacer al menos un simulacro de pruebas físicas completo cada 7-10 días. Reproducir las pruebas tal y como se hacen en la oposición (con cronómetro, en el orden oficial, con descansos limitados) es la mejor forma de medir el progreso real y detectar puntos débiles.
La preparación debe iniciarse al menos 3-6 meses antes de las pruebas. Empezar antes permite trabajar de forma progresiva, evitar lesiones y llegar al examen con margen para una puesta a punto final.
Los errores más frecuentes son siempre los mismos: entrenar sin un plan específico, saltarse los simulacros y no repasar los reglamentos. El detalle técnico de cada prueba es decisivo. Ejecutar mal una flexión o derribar un cono en el circuito puede eliminar a un aspirante perfectamente entrenado.
Para el día del examen, los consejos prácticos son sencillos pero importantes. Descansar bien la noche previa, desayunar ligero, llegar con antelación, calentar antes de empezar y escuchar bien las instrucciones del tribunal. El descanso entre pruebas es muy limitado: solo el tiempo de la cola para la siguiente, así que conviene gestionar la energía de forma estratégica para llegar con fuerzas a la última. La regla es actuar como se ha entrenado y confiar en la preparación.
Entrenamiento militar para civiles: opciones en España
El entrenamiento militar para civiles es cada vez más popular en España. No es necesario alistarse para acceder a programas de alta intensidad inspirados en el entrenamiento castrense. Existen varias modalidades.
Los boot camps y entrenamientos funcionales ofrecen sesiones al aire libre con ejercicios de resistencia, fuerza y trabajo en equipo. Los cursos de entrenamiento táctico y supervivencia enseñan técnicas de combate, orientación y resistencia extrema. La preparación específica para oposiciones está orientada a quienes quieren ingresar en cuerpos como la Guardia Civil o el Ejército. Y los eventos de resistencia extrema, como Spartan Race o las carreras de obstáculos, replican la lógica del entrenamiento militar en formato competitivo.
Para quienes preparan oposiciones, existen empresas especializadas que ofrecen entrenamiento individual con entrenador personal desplazable o sesiones en grupos reducidos de hasta 10 personas, con frecuencia de tres días por semana y dirigidas por licenciados en ciencias de la actividad física y del deporte (INEF). Entrenar con supervisión técnica reduce el riesgo de lesión y, sobre todo, asegura que la ejecución de cada ejercicio cumple los criterios del tribunal: una mala técnica puede traducirse en descalificación.
Conviene recordar que el proceso de oposición a Tropa y Marinería no se reduce a las pruebas físicas. Se compone de cinco fases: concurso (valoración de méritos), oposición (psicotécnicos), prueba de personalidad, reconocimiento médico y, finalmente, las pruebas físicas.
Preparación física del CPEF: el nivel más alto de exigencia militar
El Curso de Profesor de Educación Física (CPEF) representa el máximo nivel de exigencia física dentro de las Fuerzas Armadas. No es una prueba de acceso general, sino una prueba interna para militares que quieren especializarse como profesores de educación física.
El acceso consta de una parte escrita (examen teórico sobre bases del entrenamiento, deportes militares, anatomía y el Test General de la Condición Física, TGCF) y una parte práctica con pruebas físicas. El examen teórico hace media con las pruebas físicas, y suspenderlo significa la expulsión del proceso.
Los baremos del CPEF son notablemente más altos que los de acceso general. Según la fuente consultada, las extensiones de brazo exigen un mínimo de 45 repeticiones perfectas, con el cuerpo recto durante toda la flexión-extensión, la barbilla tocando la almohadilla y la extensión completa con el codo bloqueado. La carrera de 2.000 metros debe finalizarse en menos de 7 minutos 55 segundos, midiendo la potencia aeróbica con implicación del metabolismo anaeróbico láctico. La trepa de cuerda exige 5 metros para hombres y 4 metros para mujeres desde la posición de pie sin impulso (no puntúa, pero su superación es obligatoria). Y los 50 metros a nado se realizan en piscina de 25 metros con un tiempo máximo de 50 segundos.
Estos baremos son muy distintos de los del acceso a Tropa y Marinería y conviene no confundirlos: corresponden a un perfil de militar ya en activo que aspira a una especialización técnica.

Descanso, nutrición y recuperación como pilares del rendimiento
El entrenamiento construye, pero solo si el descanso lo consolida. Dormir entre 7 y 9 horas diarias durante la preparación es una recomendación constante en las fuentes especializadas. El cuerpo se entrena también mientras descansa: sin sueño, los avances se estancan.
El descanso correcto entre sesiones es incluso más importante que el propio entrenamiento. Si no se descansa bien entre días duros, no se puede rendir óptimamente en la siguiente sesión. Por eso el plan oficial de cinco sesiones semanales incluye dos días de descanso obligatorio.
Antes de las pruebas físicas, todos los aspirantes pasan por un examen médico que incluye evaluación cardiovascular con electrocardiograma, capacidad pulmonar y revisión de lesiones previas y condiciones crónicas. No es un trámite: es eliminatorio. Cualquier patología no detectada puede traducirse en un no apto.
El sistema actual también contempla la adaptación de las pruebas en situaciones de limitación psicofísica y prevé medidas específicas de protección en supuestos de embarazo, parto o posparto. Es un avance importante respecto al modelo anterior, más rígido.
Una novedad de la reforma de 2026 es que el Ministerio de Defensa ha reforzado la práctica regular de la actividad físico-deportiva como parte integrante del servicio. La actividad física se integra ya en la jornada laboral del militar, con el objetivo de asegurar una preparación adecuada y sostenida durante toda la carrera. Para el aspirante, esto significa que la condición física no se prepara solo para el examen: se mantiene de por vida.
Antes de diseñar el plan de entrenamiento, hay que leer las bases oficiales de la convocatoria correspondiente. Cada convocatoria puede modificar pruebas, tiempos, repeticiones, puntuaciones mínimas o exclusiones médicas. Documentarse al inicio es lo que permite construir un plan personalizado y realista, ajustado a los requisitos exactos de la oposición.
Pruebas físicas del Ejército comparadas con otros cuerpos de seguridad
Las pruebas físicas del Ejército no son las únicas pruebas físicas exigentes en España. Otros cuerpos de seguridad tienen sistemas propios, con paralelismos y diferencias significativas.
La Policía Nacional evalúa tres componentes: un circuito de agilidad que mide coordinación y rapidez, una prueba de fuerza de tren superior con dominadas (hombres) y suspensión en barra (mujeres), y una carrera de resistencia de 1.000 metros sin caídas ni pausas.
La Guardia Civil estructura sus pruebas en torno a cuatro capacidades: velocidad (carrera de 50 metros lisos), resistencia (1.000 metros), fuerza de brazos (flexiones o dominadas) y prueba acuática (50 metros estilo libre). El abanico es más amplio que el de la Policía Nacional y se acerca al modelo militar.
Las pruebas de Bomberos varían según la comunidad autónoma o el municipio, pero suelen incluir una carrera de resistencia de 1.500-3.000 metros, subida de cuerda o escalada, arrastre de maniquí (que simula el rescate de personas), circuitos de fuerza y agilidad, y en muchos casos pruebas acuáticas o de apnea. Es probablemente el cuerpo con pruebas más variadas y específicas, porque cada ejercicio reproduce una función real del oficio.
Frente a estos modelos, el Ejército en su nuevo formato 2026 ha apostado por la simplificación y la unificación. Cinco pruebas para Tropa y Marinería (flexo-extensiones, plancha isométrica, circuito de agilidad-velocidad y 2.000 metros) y cinco para Oficiales y Suboficiales (con la natación como prueba añadida). Es un sistema más estandarizado que el de Policía o Guardia Civil, y deliberadamente diseñado para acompañar al militar a lo largo de toda su carrera.

Preguntas frecuentes
¿Cuál es la rutina de ejercicios de un militar?
Un militar combina ejercicios de fuerza (flexiones, dominadas, sentadillas, fondos), resistencia cardiovascular (carreras de fondo, sprints, marchas con mochila) y trabajo de core (planchas, escaladores, bird-dog). La rutina oficial del Ministerio de Defensa recomienda al menos 5 sesiones semanales con 2 días de descanso, alternando fuerza y resistencia. El nuevo sistema de pruebas físicas militares 2026 se centra en flexo-extensiones de brazos, plancha isométrica, carrera de 2.000 metros y circuito de agilidad-velocidad.
¿Cuáles son las pruebas físicas para entrar al Ejército?
A partir de la convocatoria publicada en el BOE el 8 de enero de 2026 (Resolución 452/38557/2025), las pruebas físicas de Tropa y Marinería son cuatro: flexo-extensiones de brazos (máximo 2 minutos), plancha isométrica (máximo tiempo posible), circuito de agilidad-velocidad (medido en décimas de segundo) y carrera continua de 2.000 metros. Para oficiales y suboficiales se añade la prueba de natación de 50 metros. Todas son eliminatorias.
¿Cuáles son las pruebas físicas para ser militar?
Las pruebas físicas varían según la escala. Para Tropa y Marinería en 2026 son: flexo-extensiones de brazos, plancha isométrica, circuito de agilidad-velocidad y carrera de 2.000 m. Para oficiales y suboficiales se añade natación de 50 m. Los baremos mínimos para Tropa y Marinería son: 9 flexiones (hombres) / 5 (mujeres); 40 segundos de plancha para ambos; 15,4 s en el circuito de agilidad (hombres) / 17,1 s (mujeres); 11:54 en 2.000 m (hombres) / 12:58 (mujeres).
¿Cómo prepararse físicamente para el servicio militar?
El Ministerio de Defensa ofrece un plan oficial de 4 semanas en soldados.com con tres niveles (básico, intermedio y avanzado), combinando fuerza, resistencia, velocidad y técnica en al menos 5 sesiones semanales. Se recomienda iniciar la preparación 3-6 meses antes, realizar simulacros completos cada 7-10 días, alternar fuerza y resistencia, descansar 7-9 horas diarias y revisar siempre las bases oficiales del BOE antes de cada convocatoria.
¿Qué viene en el examen físico militar?
En 2026, el examen físico de Tropa y Marinería incluye cuatro ejercicios: (1) flexo-extensiones de brazos en 2 minutos, con la barbilla tocando una almohadilla de 10 cm en cada repetición; (2) plancha isométrica sobre antebrazos y puntas de pie, el mayor tiempo posible; (3) circuito de agilidad-velocidad con conos, partiendo sentado de espaldas; y (4) carrera continua de 2.000 metros en circuito llano. Además, las pruebas van precedidas de un reconocimiento médico que incluye electrocardiograma.
¿Cuánto se tardan en hacer las pruebas físicas del Ejército?
Las pruebas físicas del Ejército se realizan en una sola jornada. La prueba de flexo-extensiones tiene un tiempo máximo de 2 minutos; la plancha isométrica se mide hasta que el aspirante pierde la alineación; el circuito de agilidad-velocidad se cronometra en décimas de segundo; y la carrera de 2.000 m se realiza una sola vez sin posibilidad de repetición. El descanso entre pruebas es únicamente el tiempo de espera en la cola para la siguiente, por lo que es importante gestionar bien la energía.
¿Cuáles son los 5 entrenamientos básicos de fuerza?
En el contexto del entrenamiento militar, los ejercicios básicos de fuerza son: flexiones de brazos (tren superior), dominadas (espalda y brazos), sentadillas (tren inferior), fondos en paralelas o silla (pecho y tríceps) y planchas (core y estabilidad). Estos ejercicios de calistenia se pueden combinar en circuitos de alta intensidad sin necesidad de equipamiento especializado y son la base de los planes de entrenamiento para las oposiciones militares.
¿Cuáles son los 5 tipos de entrenamientos?
En un plan de entrenamiento militar completo se combinan cinco tipos: (1) entrenamiento de fuerza (flexiones, dominadas, sentadillas con carga); (2) entrenamiento de resistencia aeróbica (carrera continua, marchas con mochila); (3) entrenamiento de potencia e intervalos (sprints, saltos explosivos, burpees); (4) entrenamiento de core y estabilidad (planchas, bird-dog, escaladores, hollow hold); y (5) entrenamiento de agilidad y coordinación (circuitos con cambios de dirección, eslalon). Esta combinación replica las capacidades evaluadas en las pruebas físicas militares oficiales.
¿Qué es el método 3 2 8?
El método 3-2-8 no aparece mencionado en las fuentes oficiales ni especializadas sobre entrenamiento militar o pruebas físicas de acceso al Ejército español analizadas. Para la preparación de las pruebas físicas militares, los planes oficiales del Ministerio de Defensa recomiendan estructuras de 4 semanas progresivas con 3-5 sesiones semanales, alternando fuerza, resistencia y trabajo de core, sin referencia a esta metodología específica.
¿Qué requisitos hay para acceder a Tropa y Marinería además de las pruebas físicas?
Para acceder a Tropa y Marinería es necesario: poseer la nacionalidad española (o de países incluidos en la convocatoria), tener entre 18 y 29 años el día de incorporación al Centro de Formación (CEFOR), estar en posesión mínima del título de Graduado en ESO, carecer de antecedentes penales, no haber sido separado de la función pública y no tener tatuajes contrarios a los valores constitucionales. Además, es obligatorio superar pruebas psicotécnicas, reconocimiento médico (con electrocardiograma incluido) y el concurso de méritos antes de llegar a las pruebas físicas.
Fuentes
- NUEVAS PRUEBAS FÍSICAS PARA OFICIALES Y SUBOFICIALES — reclutamiento.defensa.gob.es
- Preparación Pruebas Físicas Ejército — masterd.es
- Todo sobre las pruebas físicas de Tropa y Marinería — oposicionesflou.com
- Pruebas físicas del Ejército: supera todos los ejercicios 2026 — campustraining.es
- Pruebas físicas del Ejército español 2026: cómo superarlas — formacion.ninja
- Pruebas Físicas Ejército — oposicionescuerpojuridicomilitar.com
Plan de 12 semanas calibrado sobre las pruebas de la Orden DEF/15/2026.



